La importancia del contacto en el postpartoEl postparto es un período breve y delicado en el cual se afianza el vínculo materno filial. Nace un nuevo ser y también nace una madre. Vivirlo con felicidad es un desafío maravilloso.

Ambos, sumidos en una gran transformación física y emocional, se relacionan en una continuo movimiento/danza, que a su vez se armoniza con el mundo que los rodea y las personas que les acompañan.

Crear una red afectiva con otras mujeres/madres supone una fuente de apoyo,  contención, intercambio de información o nuevos puntos de vista y es un magnífico factor de prevención de posibles conflictos personales o familiares.

Cada mujer se conecta consigo misma, siente a su bebé y también a otras mamás y bebés que están experimentando en este mismo momento vivencias similares a la par que diversas.

Se abre un espacio de exploración y goce de esta etapa vital, en donde caben también las dudas y las complejidades. Un espacio de cuidado, de libertad, en donde cada mujer pueda sentirse acogida por el grupo.

El movimiento y el contacto son recursos para la comunicación, a través de nuestro cuerpo expresamos y liberamos todas las emociones que sentimos, la felicidad y el cansancio, la apertura y el miedo…

Los bebés nos hablan con sus gestos, son expertos en comunicación no verbal, por ello es tan importante explorar y profundizar en este terreno, posibilitando un diálogo que facilite el entendimiento mutuo.

Cuando se logra un ambiente de calma, en donde las necesidades de los bebés son aceptadas y tenidas en cuenta, surge el tiempo y el espacio para que las madres puedas relajarse, retomar su conciencia corporal, respirar y sentirse en el presente.

De forma recíproca, cuando las madres encuentran un espacio propio, los bebés descansan, dormidos o despiertos en contacto piel con piel y se autorregulan sus funciones fisiológicas.

Es través de la experimentación, del juego, de la mirada curiosa como comenzamos a conocernos, a re-conocernos como madres, a conocer los ritmos de nuestros hijos…¿y qué mejor forma de empezar a jugar que moviéndonos al ritmo de la buena música?

Jazmín Mirelman

Psicóloga perinatal

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